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Cosmética en polvo: ¿el futuro de la cosmética?

Sabemos que la cosmética waterless está cada vez más presente en el sector y se está ganando un hueco entre los consumidores, pero si hay un tipo de cosmética waterless que destaca por su innovación es la cosmética en polvo.

Cuando hablamos de cosmética en polvo no nos referimos a los productos de maquillaje (generalmente compactos) que ya conocemos y llevamos utilizando muchos años. Hablamos de productos para el cuidado de la piel con un formato de polvo suelto que, en contacto con el agua u otro líquido (un serum o crema, por ejemplo), cambia su forma cosmética para poder ser aplicado sobre la piel.

Podemos dividir la cosmética en polvo principalmente en dos formatos: el “powder to foam” y el producto de dos fases. Los powder to foam son polvos que, en contacto con el agua, se convierten en una espuma, por lo tanto, son productos limpiadores.

Los productos de dos fases son polvos que se activan al mezclarlos con agua o con otro producto líquido. El polvo suele contener el activo principal que ejercerá las funciones que indica el producto. Por ejemplo, podemos encontrar vitamina C en polvo que se activará al entrar en contacto con un producto acuoso.

¿Qué beneficios tiene?

Cuando hablamos de cosmética waterless, ya sea en polvo o en otro formato, el primer beneficio que nos viene a la mente es su sostenibilidad por el hecho de no contener agua. Teniendo en cuenta que un producto acuoso puede contener entre un 80-95% de agua, el ahorro que consiguen este tipo de productos es muy considerable.

Pero este no es su único elemento sostenible: los productos en polvo están más concentrados, por lo que cunden más que un producto acuoso. Gracias a esto, su envase será más pequeño porque necesitaremos menos cantidad y será más fácil de transportar.

Otro de los beneficios que podemos encontrar en los productos en polvo es que no necesitan ningún conservante. Además, los activos en polvo son menos inestables que los activos líquidos con tendencia a oxidarse. Como comentábamos antes, la vitamina C en polvo se activará en contacto con un producto acuoso, por lo tanto, no se oxidará como sucede con la vitamina C formulada dentro de un serum acuoso.

¿Cuál es su público objetivo?

Por muchos beneficios que podamos nombrar sobre la cosmética en polvo, también existe un inconveniente que no la hace apta para todos los consumidores: la cosmética en polvo puede no ser cómoda de utilizar. Esto se debe a que el consumidor debe añadir un paso más a su rutina, el de mezclar el polvo con el agua u otro producto líquido.

Esto puede parecer incluso divertido para aquellos consumidores que disfrutan realizando sus rutinas “beauty”, ya que les puede dar la sensación de que están incluidos en la creación o formulación del producto y de tener el laboratorio en casa, pero no es para todo el mundo. Los consumidores que utilizan productos de belleza por pura obligación no son el público objetivo de la cosmética en polvo, ya que buscan productos rápidos y fáciles de usar.

El público objetivo es aquel que está comprometido con el medio ambiente y que se considera amante de la cosmética, que pueda verse atraído por este modo de uso en vez de considerarlo un inconveniente.

Tendencias en protección solar: ¿qué busca el consumidor?

Se acerca el verano y, aunque su uso se haya extendido durante todo el año, sin duda los protectores solares experimentan un auge en sus ventas. Con los cambios en los hábitos de los consumidores respecto a este producto, también han cambiado los formatos en los que lo podemos encontrar.

En este post os hemos recopilado las principales tendencias que existen actualmente en el mercado respecto a protectores solares:

TEXTURAS LIGERAS Y FLUIDAS

En los últimos años, la consciencia sobre los daños de la radiación solar ha aumentado mucho entre los consumidores y el protector solar se ha convertido en un producto de uso diario, cuando antes era de uso puntual.

Esto ha provocado que sea un producto más en la rutina y, por lo tanto, el consumidor demanda que sea un producto cómodo de usar. Ya no sirven los protectores densos y grasos que utilizábamos hace años en la playa, ahora un protector debe ser ligero, fluido y no dejar residuo blanco en la piel.

La tendencia en este caso es que el protector solar sea lo más parecido posible a una crema hidratante, ya que en muchas ocasiones incluso la sustituye.

FOTOMAQUILLAJE

La tendencia hacia un maquillaje natural y la simplificación de las rutinas nos llevan a un auge de los protectores solares con color. Estos productos son ideales para conseguir un efecto buena cara y reducir el número de productos que utilizamos.

El gran problema que nos encontramos con este producto es que habitualmente tienen un color muy oscuro que no corresponde con el tono de piel de la mayoría de la población y, si aplicamos la cantidad necesaria de protector solar, no queda bien en el rostro.

Pocas marcas ofrecen protectores solares con color que se ajusten bien al tono de piel de los consumidores y esto es algo que, sin duda, el sector debe mejorar.

REAPLICACIÓN

Como comentamos, cada vez existe más consciencia sobre los daños que provoca el sol en la piel, lo que lleva al consumidor a utilizar SPF a diario y, además, a buscar la forma más cómoda para reaplicarlo.

Esto es fácil si no se utiliza maquillaje, ya que se puede utilizar el mismo producto, pero se complica cuando hay que reaplicarlo encima del maquillaje.

Los formatos más utilizados en este caso son la bruma y los polvos, tanto sueltos como compactos.

CON TRATAMIENTO

Volvemos a la tendencia de la simplicidad y la reducción de las rutinas con los protectores solares que incluyen tratamiento.

El consumidor ya no busca solo protección, sino que el protector actúe en la piel igual que haría un serum o una crema.

En muchas ocasiones, el SPF sustituye a la crema hidratante, por lo que es conveniente que contenga ingredientes como el ácido hialurónico para tener un acabado hidratante.

El público también busca que un protector tenga propiedades despigmentantes, antioxidantes y antienvejecimiento.

FILTROS MINERALES

En este caso, la preocupación por el medioambiente es la que genera esta tendencia por la utilización de filtros minerales.

Aunque no está 100% confirmado, se cree que los filtros químicos pueden ser dañinos para los arrecifes de coral, apareciendo así los protectores solares "reef safe". Estos son los que no utilizan los filtros químicos supuestamente dañinos o directamente utilizan solo filtros minerales.

Algunos filtros están incluso prohibidos en algunas regiones, como el Oxybenzone y Octinoxate en Hawaii, Key West y las Islas Vírgenes, que también añaden el Octocrylene en su lista de filtros prohibidos.

Pigmentos vegetales: ¿qué beneficios tienen para la piel?

Todos sabemos lo beneficioso que es incorporar vegetales en nuestra dieta y lo presentes que están también en la cosmética natural actualmente. Pero ¿sabíais que muchas de las propiedades beneficiosas de los vegetales provienen de sus pigmentos? En el post de hoy os explicaremos los beneficios de los 3 pigmentos diferentes que podemos encontrar en nuestros Mediterranean Blends: Equoterra, Flavosol y Rubrumox.

Clorofila: el pigmento verde

La clorofila transforma la energía lumínica en energía química, tiene una estructura molecular similar a la hemoglobina, pero en vez de tener un núcleo de hierro tiene un núcleo de magnesio. A través de la clorofila, las plantas se transforman en materia orgánica, los elementos que absorben del suelo construyen sus propios tejidos, realizan sus funciones y transmiten elementos nutritivos a nuestra piel.

La clorofila posee propiedades terapéuticas y holísticas, desde la regeneración de nuestra piel a nivel molecular y celular hasta su capacidad de detoxificar y depurar la piel. Protege de las infecciones y ayuda en los procesos para curar heridas. Además, aumenta el número de glóbulos rojos y actúa como un agente anticancerígeno.

Betacaroteno: el pigmento naranja

El betacaroteno es un potente antioxidante que posee una alta actividad antirradical. Actúa detoxificando las formas reactivas de oxígeno que se forman durante la fotosíntesis. Neutraliza el oxígeno singlete y así previene el daño solar. El betacaroteno constituye una fuente de Vitamina A.

Su función más importante es la protección contra el estrés oxidativo. Protege al sistema inmunológico de la actividad dañina de la radiación UVA y reduce el riesgo de desarrollar cáncer de piel. Estimula el proceso de melanogénesis, al mismo tiempo que reduce los riesgos de irritaciones inducidas por el sol. También protege a los lípidos de la matriz intercelular de la oxidación.

Licopeno: el pigmento rojo

La función del licopeno es absorber la luz para proteger a la planta frente a la fotosensibilización. Es integral en la estabilización de la estructura del ADN del núcleo de las células de la piel y en el mantenimiento de la vía de reparación de la rotura de la doble hebra del ADN.

El licopeno mejora la conectividad y la comunicación entre las células de la piel. Las uniones alentadas por el licopeno son particularmente importantes para la piel porque dependen en gran medida de la comunicación intercelular para los procesos metabólicos vitales relacionados con el crecimiento y la reproducción.

El licopeno fortalece la piel al inhibir la actividad de las enzimas involucradas en la destrucción y descomposición del colágeno.

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Qué es la cosmética holística y porqué es la próxima gran tendencia

Para poder explicar qué es la cosmética holística deberemos empezar explicando qué significa “holístico”. Su definición es “Del todo o que considera algo como un todo.” ¿Qué quiere decir esto en cosmética?

La cosmética holística explica que el cuidado de la piel no se centra únicamente en el uso de productos cosméticos, sino en el cuidado de todo nuestro cuerpo, tanto físicamente como mentalmente. Se basa en la idea de que nuestro bienestar proviene de ese “todo”, de nada sirve utilizar cremas si no cuidamos nuestro cuerpo y nuestra salud mental. Todos estos factores están relacionados entre sí y si uno falla, falla todo nuestro bienestar.

¿Cómo afecta el cuidado de nuestro cuerpo y mente en nuestra piel?

Nuestra piel puede verse afectada por muchos factores externos, como la mala alimentación, la falta de ejercicio y el estrés. Todos estos factores aceleran el envejecimiento de la piel y, por mucho que la cuidemos, si no les prestamos atención nos servirá de poco tener una buena rutina de belleza.

El concepto holístico se basa en el bienestar total de la persona así que, más que un concepto cosmético, es un modo de vida. Dentro de este modo de vida, encontramos el cuidado personal como uno de los puntos que nos proporcionan bienestar y equilibrio en nuestra vida.

Como hemos comentado, para cuidar nuestro cuerpo necesitamos llevar una buena alimentación, hacer ejercicio regularmente y tener un sueño de buena calidad. La mente la cuidamos reduciendo el estrés con actividades relajantes y que nos resulten placenteras.

¿Por qué es tendencia?

Realmente, más que tendencia, podríamos considerarlo un nuevo estilo de vida. Éste ya se fue popularizando hace unos años, pero no fue hasta la pandemia cuando mucha gente se dio cuenta del ritmo de vida que llevaba y cómo necesitaba parar y replanteárselo. Esta situación también ha causado estragos en la salud mental de las personas, por lo que cada vez se le da más visibilidad e importancia al cuidado de la mente.

La cosmética holística ha llegado para quedarse, siendo cada vez más las personas que le dan importancia a su bienestar en todos los sentidos.

Agua en cosmética: ¿es realmente necesaria?

No estamos diciendo nada nuevo si afirmamos que la mayoría de productos cosméticos están compuestos principalmente de agua (en ocasiones hasta un 80% y 90%). Esto es muy fácil de saber mirando la lista de ingredientes de un producto y viendo que el agua está en primera posición.

Ante el problema medioambiental que sufrimos, con una escasez de agua cada vez más elevada, no podemos evitar preguntarnos: ¿es realmente necesaria el agua en cosmética?

¿Por qué se utiliza el agua en cosmética?

Existen tres motivos principales por los que se utiliza el agua en productos cosméticos: es un ingrediente barato, accesible y un gran solvente.

Esto permite a los fabricantes abaratar costes de producción, utilizar una materia prima muy fácil de conseguir y mejorar la solubilidad y textura del producto.

En un principio la utilización de agua puede parecer que solo tiene beneficios, pero ¿cuál es su coste?

Como hemos comentado, la escasez de agua es un problema cada vez más grande en el mundo. Si contamos la cantidad de productos cosméticos que se producen en un año, con un 80-90% de agua en cada uno de ellos, la cantidad de agua utilizada en este sector es desorbitada. Además, tenemos que sumar el agua que se utiliza en el proceso de producción y en la limpieza y desinfección de los materiales de un laboratorio o fábrica.

Este es el motivo principal por el que nos debemos preguntar si realmente necesitamos agua en cosmética, pero hay otros motivos no medioambientales que también debemos tener en cuenta.

¿Qué beneficios tienen los productos waterless?

Cuando hablamos de productos waterless tendemos a pensar en productos sólidos, pero la cosmética líquida también es posible sin la utilización de agua.

Estos productos líquidos utilizan como solvente principal un aceite, extracto o jugo (como el aloe vera) o agua de origen vegetal como el agua de avena.

Uno de los beneficios de este tipo de producto es que está más concentrado, ya que ese 80-90% de agua que utilizan otros productos está compuesto por otros ingredientes que aportan activos a la fórmula. Al estar más concentrado, aporta más beneficios a la piel y es más duradero porque es necesaria menos cantidad de producto.

Otro motivo por el cual es beneficioso no utilizar agua es porque algunos activos son insolubles en ella y funcionan mejor con un solvente lipófilo. Además, al no utilizar agua, necesitaremos menos conservantes dentro de la fórmula.

Si hablamos de productos sólidos, sus beneficios principales son que no necesitan embalaje y que son más duraderos que los productos líquidos. Un champú sólido, por ejemplo, puede ser equivalente a unas 2-3 botellas de champú líquido.

En resumen, la creación y utilización de productos waterless no solo beneficia al medioambiente y se compromete a mejorar el problema de escasez de agua que sufre el planeta, sino que también puede ser beneficioso en la efectividad del producto en la piel.

Norma ISO 16128 sobre cosmética natural: todo lo que necesitas saber

No es ninguna sorpresa que os digamos que la cosmética natural lleva años en auge y cada vez está más presente en el sector cosmético. En el mercado nos encontramos con muchos productos naturales y la mayoría de ellos muestran ciertas reivindicaciones, ya sea el % de naturalidad o los famosos claims “sin”. En este sentido, no existe una regulación oficial específica para la cosmética natural. Ésta se rige por el Reglamento 1223/20019 y el Reglamento 655/2013, como cualquier otro producto cosmético.

Lo que sí podemos encontrar es gran cantidad de organismos privados certificadores e incluso una norma ISO que pretende regular los términos y criterios dentro de este tipo de cosmética.

Hoy os vamos a hablar de esta norma ISO, que se creó en 2016 con el objetivo de unificar criterios sobre la cosmética natural, denominada: "Directrices sobre definiciones técnicas y criterios para ingredientes y productos cosméticos naturales y orgánicos”, compuesta por dos partes: "Definición de ingredientes" y "Criterios para ingredientes y productos". Antes de explicar más sobre ella, es importante destacar que no es una norma obligatoria, simplemente es una guía útil para los fabricantes de cosmética natural.

La parte 1 define y categoriza los ingredientes en: ingrediente natural o derivado natural, mineral o derivado mineral, orgánico, orgánico derivado, agua e ingredientes no naturales. La parte 2 determina los índices natural, de origen natural, orgánico y de origen orgánico que se aplican a las categorías de ingredientes y explica cómo calcularlos.

El principal beneficio de esta norma es que es pública y no necesita de ningún certificado privado. Es decir, una marca cosmética puede seguir las directrices de la norma e indicar que cumple con esta ISO sin tener que pagar a ningún organismo privado.

Otra gran diferencia que nos encontramos en esta ISO, respecto a las certificaciones privadas, es que no contiene ninguna lista de ingredientes prohibidos. Simplemente indica cómo definir los ingredientes y su índice de naturalidad. Por ejemplo, un producto puede llevar un 90% de ingredientes naturales y contener algún ingrediente sintético prohibido por ciertas organizaciones y seguirá siendo un 90% natural según la ISO 16128. Esto nos parece algo positivo, ya que todos los ingredientes aprobados por la legislación europea son seguros y no creemos que se deba demonizar a ninguno.

Lo que sí contiene es una tabla (en el Anexo B) de procesos permitidos para que un producto sea considerado de origen natural.

Veamos en más profundidad las dos partes de esta norma ISO:

Parte 1: Definición de ingredientes

Como hemos comentado, la primera parte define los ingredientes en diferentes categorías:

Ingrediente natural: son aquellos ingredientes que se han obtenido de plantas, animales, microorganismos o minerales. Están incluidos los que se obtienen por procesos físicos, fermentación ocurrida de manera natural y otros procesos sin modificaciones químicas. No es considerado un ingrediente natural aquel que provenga de combustibles fósiles.

Ingrediente orgánico (o ecológico): aquel que proviene de la agricultura ecológica.

Ingrediente mineral natural: sustancia inorgánica que está presente de manera natural en la tierra.

Ingredientes de origen natural, orgánico o mineral: aquellos cuyo contenido de origen natural, orgánico o mineral sea superior al 50% y sea obtenido mediante los procesos permitidos en el Anexo B.

Ingredientes no naturales: aquellos cuyo contenido de origen natural sea inferior al 50%.

Parte 2: Criterios para ingredientes y productos

En la parte 2 se proporcionan las fórmulas e indicaciones para calcular el índice natural, origen natural, orgánico y origen orgánico de los ingredientes. Estas fórmulas son útiles para los fabricantes de materia prima, si tienes una marca cosmética probablemente no las necesitarás porque tu proveedor te proporcionará los índices al comprar su materia prima.

También se proporcionan las fórmulas para calcular el contenido natural u orgánico en la fórmula final.

Estos índices van del 0 al 1, siendo 0 el incumplimiento de la definición y 1 el cumplimiento de la definición. El índice puede ser de cualquier número entre 0 y 1, es decir, puede ser de un 0,5 por ejemplo.

Si no tenemos un certificado, ¿qué conseguimos con la ISO?

Lo que conseguimos siguiendo esta norma ISO principalmente es transparencia. Siguiendo sus indicaciones, podremos decir que nuestro producto tiene un 80% de ingredientes naturales, o un 20% de ingredientes de origen orgánico, por ejemplo. No tendremos ningún requisito ni % mínimo para utilizarla, como sucede con las certificaciones. Simplemente proporcionaremos información útil y veraz, ya sea a las marcas si somos fabricantes o a los consumidores si somos marcas cosméticas.

La microbiota de la piel: qué es y cómo funciona

La microbiota es el conjunto de microorganismos que habitan en la superficie cutánea, la mayoría de ellos bacterias. Constituye nuestra primera barrera defensiva respecto al mundo externo.

La microbiota puede verse modificada debido a variables como la edad, el pH, el sistema inmunitario, la humedad, la temperatura y los hábitos de limpieza. Por lo tanto, es un marcador individual que varía de una persona a otra de manera cuantitativa y cualitativa.

La microbiota cutánea residente vive en total simbiosos con la piel, sin provocar las enfermedades, está presente en todas las capas de la piel: epidermis, dermis e hipodermis.

La microbiota transitoria no se establece de manera permanente en la superficie de la piel, varía a lo largo del día, según las actividades realizadas y las variaciones de las condiciones del entorno.

¿Cómo funciona?

La microbiota se encarga de proteger a la piel de agentes externos como la radiación UV y otras bacterias patógenas, además de estimular el sistema inmune y ayudar a mantener la hidratación de la piel. Cuando la microbiota funciona correctamente está equilibrada, y a este equilibrio se le denomina eubiosis.

Cuando la microbiota se desequilibra se produce la disbiosis. Este desequilibrio puede producirse por patologías concretas o por agentes externos como los cambios de temperatura, el estrés, la contaminación o la genética.

Cuando la microbiota no consigue equilibrarse, aparecen patologías como la dermatitis, rosácea o psoriasis.

¿Cómo podemos cuidarla?

Las acciones que más afectan a la microbiota son lavar la piel con demasiada frecuencia y utilizar productos con un pH elevado.

Para mantenerla equilibrada, deberemos utilizar productos con un pH adecuado (alrededor de 5,5) y aplicar productos hidratantes y emolientes.

Los prebióticos, probióticos y postbióticos también tienen un efecto positivo en el mantenimiento de la microbiota.

¿Qué son los prebióticos, probióticos y postbióticos?

Los prebióticos nutren y alimentan a los microorganismos que queremos en nuestra microbiota cutánea. Contienen un ingrediente no digerible que estimula selectivamente el crecimiento y actividad de bacterias autóctonas. Es decir, ayudan a controlar los microorganismos perjudiciales para la piel.

Entre ellos encontramos la Inulina, Oligofructosa, Polidextrosa, Galacto-oligosacáridos y sustancias pécticas.

Los probióticos son bacterias vivas que alteran la microflora, aportando beneficios para la salud cuando los ingerimos. En cosmética se suelen utilizar lisados, de manera que su carga bacteriana se inactiva y actúan como los prebióticos, alimentando a las bacterias "buenas".

Ejemplos: Bifido bacterium, Lacto Bacillus, Streptococcus Thermosphilus, Lacto Coccus, Propioni Bacterium.

Por ultimo, los postbióticos son productos bacterianos no viables o subproductos de microorganismos probióticos que tienen actividad biológica en la piel. Ayudan a reequilibrar y mantener en buen estado la microbiota de la piel.

Ejemplos: Ácido láctico, Fermento de lactobacillus, enzimas y péptidos.

¿Qué hay detrás de una fórmula?

Los principios activos son los protagonistas dentro de una fórmula cosmética, pero no todos los ingredientes son activos. De hecho, la gran mayoría de ingredientes de una fórmula no lo son. Estos ingredientes se denominan excipientes.

Antes de explicar qué son los excipientes, recordemos que un principio activo es aquel que cumple la función para la que está destinado un producto. Por ejemplo, en un serum iluminador y antioxidante, su principio activo podrá ser la vitamina C, que cumple con esas funciones.

¿Qué son los excipientes?

Los excipientes son ingredientes inactivos que actúan como soporte de los principios activos, ayudando a la fórmula a tener mejor viscosidad, textura, olor y conservación. Dentro de la categoría de excipientes, podemos encontrar distintos tipos:

Agentes estructurales: son aquellos que proporcionan la forma cosmética, es decir, son la base del producto que definen la forma final.

Solventes: ayudan a disolver los principios activos dentro de la fórmula.

Tensioactivos: pueden ejercer función emulsionante (unir un elemento de base acuosa con otro de base oleosa), detergente (limpiar la piel) y solubilizante.

Agentes de carga: ayudan a mejorar la viscosidad y la consistencia de la fórmula.

Conservantes: se utilizan para evitar la contaminación microbiológica.

Humectantes: se utilizan para evitar la evaporación de la base acuosa.

Antioxidantes: los antioxidantes no solamente se utilizan como activo, también ayudan a que ciertos ingredientes no se oxiden.

Reguladores del pH: tal y como indica su nombre, su función es ajustar el pH del cosmético y mantenerlo en el mismo nivel.

Colorantes: se utilizan para cambiar el color de la forma cosmética.

Perfumes: su función es aportar olor a la forma cosmética.

¿Un ingrediente puede ser activo y excipiente?

Sí, dependiendo de la cantidad utilizada, un ingrediente podrá actuar como activo o como excipiente. También podrá tener más de una función excipiente, actuando como solvente y agente estructural, por ejemplo.

Uno de los ingredientes con doble función más utilizado es el Tocopherol (vitamina E), que se utiliza comúnmente para evitar la oxidación de algunos ingredientes, aunque también se utiliza como principio activo antioxidante (normalmente combinado con la vitamina C).

¿Qué son los tensioactivos?

Los tensioactivos son ingredientes utilizados con el fin de limpiar el rostro y generar espuma en un producto, aunque también tienen funciones emulsionantes, que permiten emulsionar ingredientes de fase acuosa con ingredientes de base oleosa.

Constan de una parte hidrófila y de otra parte lipófila, lo que ayuda a disminuir la tensión superficial y disolver la suciedad del rostro.

¿Qué propiedades tienen?

Como hemos comentado, la principal función de los tensioactivos es la de limpiar, por lo tanto, tienen propiedades detergentes y espumantes.

También se utilizan para estabilizar la unión de ingredientes lipófilos e hidrófilos, es decir, unir un ingrediente con base de agua con otro ingrediente con base de aceite. Esto no sería posible sin un tensioactivo, por lo tanto, podemos decir que tienen propiedades emulsionantes.

Por último, los tensioactivos también son humectantes: tienen la capacidad de mojar una superficie.

¿Cómo se dividen?

Para entender los tipos de tensioactivos, primero debemos saber que la suciedad en la piel posee una carga eléctrica positiva, mientras que la queratina ubicada en la superficie de la piel tiene una carga eléctrica negativa. Este es el motivo por el que los tensioactivos son necesarios para eliminar la suciedad de la piel.

Aniónicos: tienen carga negativa y una excelente capacidad limpiadora, aunque pueden ser irritantes. Es conveniente utilizarlos juntos a otros tensioactivos más suaves que veremos ahora. Entre ellos se encuentran los famosos sulfatos.

Catiónicos: tienen carga positiva, por lo que tienen menor capacidad limpiadora. En este caso se utilizan más como emulsionantes, aunque también se utilizan como bactericidas y acondicionadores.

Anfóteros: tienen tanto carga negativa como positiva, dependiendo del pH. Son buenos limpiadores y además cuentan con un bajo potencial de irritación, por lo que son muy adecuados para su uso en limpiadores faciales.

No-iónicos: en este caso no poseen carga eléctrica y no generan gran espuma. Son buenos humectantes y proporcionan una limpieza suave, así que son ideales para productos destinados a pieles sensibles.

¿Cuál es mejor?

No nos gusta decir que unos son mejores que otros, porque todo dependerá de la formulación y el uso que se le quiera dar pero, en cuestión de limpiadores faciales, es cierto que hay una tendencia hacia los anfóteros y no-iónicos por su baja posibilidad de irritación.

También se puede realizar una combinación de aniónicos con los mencionados anteriormente, pero necesitarán la adición de activos hidratantes y calmantes para contrarrestar la irritación que puedan causar.

¿Qué es el INCI de un cosmético y cómo lo analizo?

Las siglas INCI se refieren a "International Nomenclature of Cosmetic Ingredients" (Nomenclatura Internacional de Ingredientes Cosméticos), es decir, la nomenclatura común que deberá usarse para el etiquetado de los ingredientes en el embalaje de los productos cosméticos.

Esta nomenclatura está regulada a nivel europeo por la Decisión 2006/257/CE de la Comisión, publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea el 9 de febrero de 2006.

Los requerimientos del INCI son los siguientes:

- Los ingredientes aparecerán en el listado en orden decreciente de concentración en el producto cosmético hasta concentraciones inferiores al 1%. A partir de esta concentración, se podrán poner en orden aleatorio.

- No es necesario mencionar las sustancias que representan menos del 1% del peso del producto.

- Las fragancias no se incluyen individualmente debido a que pueden estar compuestas por un gran número de aromas. Únicamente se deberá indicar aquellas que puedan generar alergias.

- Los colorantes se indican al final del listado, sin un orden específico.

- En el caso de ingredientes ecológicos, deberán llevar un asterisco (*) al lado del nombre o dos asteriscos si se han generado de forma natural a través de los aceites esenciales utilizados.

- Los nombres se escribirán generalmente en inglés y los productos naturales como las plantas con su denominación en latín.

Aunque el listado de ingredientes nos proporciona mucha información, debemos tener en cuenta que no es lo único que determina la calidad del producto.

Un ingrediente se denomina de la misma manera en todos los productos pero procederá de diferentes proveedores y tendrá diferentes orígenes, por lo tanto su calidad puede variar mucho de un producto a otro.

Tampoco conocemos el porcentaje exacto de cada ingrediente dentro de una fórmula, así que no podemos saber si será efectivo o no simplemente leyendo el listado de ingredientes. La única manera de saberlo es probando el producto.

¿Cómo analizarlo?

Aunque el INCI no sea el único factor determinante a la hora de escoger un producto, nos puede ser útil para saber ciertas cosas que nos pueden ayudar a decidir si comprar el producto o no.

Por ejemplo, un producto puede indicar que lleva vitamina C, sin especificar si es pura o es un derivado. Leyendo el INCI podremos saber esto. También podremos deducir si un ingrediente tiene una alta o baja concentración o si la fórmula lleva muchos ingredientes comedogénicos.

Para poder analizarlo a nivel de usuario, podemos utilizar herramientas como

la web incidecoder.com, que desglosa todo el INCI de un producto ingrediente por ingrediente, indicando cuál es su función, cuál es su grado de irritación y comedogenidad, y si se trata, según su criterio, de un activo superestrella o no.

En esta web también cuentan con un glosario de ingredientes, donde explican para qué sirve cada uno.

Como ya hemos comentado, esta herramienta puede ayudarnos a nivel de usuario, pero con ella es imposible conocer la formulación exacta, la calidad de los ingredientes y todo el trabajo de investigación que hay detrás de cada una de ellas.

¿Nuestra piel contiene colesterol? ¿Y es bueno para ella?

Cuando hablamos de colesterol, seguramente lo primero que piensas es en el colesterol a nivel de sangre, condicionado por nuestra dieta, y lo asocias con algo negativo. Pero ¿sabías que en nuestra piel también podemos encontrar colesterol?

¿Qué es el colesterol?

El colesterol es un lípido orgánico que existe en los animales y se crea para realizar funciones básicas del cuerpo. Está presente en cada célula de nuestro cuerpo y juega un papel importante para mantenernos vivos.

Además de otras funciones en nuestro cuerpo, el colesterol es crítico en la organización de membranas celulares. Las interacciones celulares con el entorno externo están fuertemente influenciadas por el colesterol.

El colesterol en nuestra piel

El colesterol es un factor importante en la homeostasis de la barrera. Apoya y aumenta la función barrera de la piel, al hacer de esta una primera línea de defensa más resistente y aumenta su capacidad para retener la humedad.

A menor nivel de colesterol en la piel, la función barrera será más débil y la piel presentará mayor sequedad.

Entonces, si el colesterol es tan beneficioso para la piel, ¿porqué no es un ingrediente estrella en la industria cosmética? El colesterol ha sido estigmatizado por el papel que juega en nuestra dieta, además se trata de un ingrediente de origen animal y esto se aleja de la tendencia actual de utilizar ingredientes de origen vegetal.

Esteroles vegetales: la alternativa perfecta al colesterol

A nivel de estructura química, los esteroles vegetales son muy similares al colesterol. Por lo tanto, son una alternativa perfecta para utilizar en formulaciones cosméticas, ya que aporta los mismos beneficios: restaurar el nivel óptimo de colesterol en la piel, restaurar la función barrera y mantener el nivel de hidratación.

Nuestra propuesta: Phytostecol

Phytostecol es un fitosterol encapsulado de origen vegetal, símil al colesterol, que imita su función en la membrana celular. Además de ser un ingrediente activo, proporciona estabilidad a la vesícula lipídica. También permite la encapsulación de otros principios activos de acción sinérgica con el fitosterol.

PhytosteCol es un producto dual que actúa como un sistema liberador y activo, y que restaura el nivel de colesterol en pieles maduras, para restaurar la función barrera correcta de la piel y aumentar su hidratación.

Si quieres obtener más información sobre este ingrediente, no dudes en escribirnos a info@atanor118.es

Conoce a los nuevos héroes cosméticos para 2022

Todos conocemos a los grandes héroes cosméticos y nuestras pieles los adoran, pero ¿hay hueco para nuevos héroes en nuestras rutinas?

Las personas tendemos a fiarnos de lo conocido y, en el caso de la cosmética, nos fiamos de aquellos activos con eficacia probada y demostrada: como el retinol, la vitamina C, la niacinamida, los AHA y BHA… Pero en Atanor no nos gusta cerrar puertas a las novedades y a la innovación, por eso creemos que es importante darle una oportunidad a los nuevos activos cosméticos que tienen un gran potencial para complementarse con los "antiguos".

Algunos de ellos ya están empezando a hacerse un hueco en el mercado, debido a su gran potencial y beneficios que presentan en la piel. En el post de hoy os queremos hablar de algunos de ellos:

CBD

Sin duda el CBD ha experimentado un boom este año y son muchas marcas las que han apostado por lanzar líneas basadas en este ingrediente. Entre sus propiedades podemos encontrar: antiinflamatorio, antibacteriano, seborregulador y antioxidante, por lo que es perfecto para pieles con rojeces y exceso de sebo. Además, no es sensibilizante, así que se puede utilizar tanto por la mañana como por la noche.

Péptidos

Los péptidos surgen de la unión de aminoácidos a través de enlaces peptídicos, trabajan transmitiendo información a las células y tienen propiedades regeneradoras y antienvejecimiento, aumentando la producción de colágeno, reduciendo arrugas y líneas de expresión y aumentando la firmeza y elasticidad.

Prebióticos

Los prebióticos son sustancias que estimulan el crecimiento de los microorganismos de nuestra piel (la microbiota). La microbiota se encarga de la protección de nuestra piel y los prebióticos tienen la función de mantener su equilibrio para que la piel esté sana.

Gluconolactona

La gluconolactona es un tipo de PHA (polihidroxiácido) con funciones exfoliantes pero apta para pieles sensibles, ya que no provoca irritación en la piel. Esto es debido a que es una molécula de un tamaño mayor, por lo tanto tiene menor penetración. Igual que otros exfoliantes químicos, ayuda a mejorar la textura, tono y luminosidad de la piel, es antienvejecimiento y además es hidratante.

Factores de crecimiento epidérmico

Los factores de crecimiento son proteínas presentes de forma natural en nuestro organismo, que estimulan el crecimiento y proliferación de las células de la piel, concretamente de la dermis y la epidermis. Tienen propiedades regenerativas, que ayudan a estimular la creación de colágeno, ácido hialurónico y elastina. Esto los convierte en un activo perfecto para prevenir el envejecimiento, además de ser despigmentantes.

El poder cosmético de la oliva

En la actualidad estamos viendo un aumento de las líneas cosméticas basadas en la oliva, pero ¿sabías que la primera crema hidratante fue elaborada con aceite de oliva?

Fue entre 129-199 D.C. cuando el médico turco Claudio Galeno elaboró la primera crema hidratante con agua, cera vegetal y aceite de oliva.

El aceite de oliva también era utilizado en las antiguas civilizaciones egipcias y se cree que este es su origen. De hecho, los egipcios lo utilizaban principalmente en cosmética y farmacia y no tanto en alimentación.

En la Antigua Grecia era utilizado por los participantes de los Juegos Olímpicos para proteger la piel y en el Imperio Romano se consolidó la fama que tiene España como productora de aceite de oliva, concretamente Andalucía.

En la actualidad, la producción de aceite de oliva se concentra en Europa en un 60%.

¿Cuáles son sus beneficios?

La oliva es rica en fenoles, sobre todo oleuropeína, que contiene ácido elenólico e hidroxitirosol. Además, contiene tocoferoles (vitamina E) y carotenoides.

Estos compuestos tienen propiedades antioxidantes, por lo tanto, en cosmética tendrán un efecto antienvejecimiento, protegiendo a la piel contra los radicales libres, los agentes externos y la radiación UV.

La oliva también contiene ácidos grasos como el ácido oléico y escualano vegetal, lo que la convierte en un activo nutritivo que ayuda a restaurar la barrera lipídica de la piel.

Hidroxitirosol: uno de los mayores antioxidantes del mercado

Uno de los ingredientes con más potencial de la oliva es el hidroxitirosol. Destaca por sus propiedades antioxidantes, como ya hemos comentado, además de antiinflamatorias, protectoras, antienvejecimiento, antimicrobianas y despigmentantes.

Desde Atanor apostamos al 100% por este ingrediente, por eso ofrecemos Olivan Antiox. Con un 25% de hidroxitirosol, vegetal y vegano, sin solventes ni conservantes, cuenta con un factor muy importante: su sostenibilidad.

Este activo proviene del upcycling, es decir, se consigue a partir de las aguas residuales de las almazaras (lugar donde se procesa la aceituna para obtener el aceite de oliva).

Si quieres saber más sobre nuestra línea Olivan, haz click en este enlace.

Cómo saber si un cosmético o una marca son sostenibles

Como consumidor puede ser difícil llegar a averiguarlo, o incluso imposible, si la marca no es transparente respecto a sus procesos de fabricación, formulación, embalaje, distribución...

La información que nos proporciona el envase de un producto suele ser breve e insuficiente para determinar su sostenibilidad. Lo más habitual es encontrar información respecto al origen de los materiales del envase, si es reciclable o no… pero poco más.

La mejor manera de averiguar si un producto es sostenible es consultar la web de la marca. Generalmente, las marcas respetuosas con el medio ambiente tienen un apartado de sostenibilidad en su página web, donde explican cómo consiguen ser una marca sostenible.

Lo más importante es la transparencia y la explicación detallada de cómo el ciclo completo de un producto (desde su creación hasta su consumo) es sostenible. Sin esta información, lo único que podemos hacer es deducir que la marca apuesta por la sostenibilidad empleando formulas minimalistas, por ejemplo, o garantizando que el envase es reciclable. Pero tenemos el riesgo de caer en el SDG-washing.

¿Qué es el SDG-washing?

Seguro que has oído hablar del greenwashing, ¿pero qué es el SDG-washing?

Para poner las cosas fáciles, si el greenwashing significa hacer creer al consumidor que un producto es natural cuando no lo es o tiene un % mínimo de naturalidad, el SDG-washing es lo mismo, pero con la sostenibilidad

SDG significa Sustainable Development Goals, es decir, Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. El término washing proviene de wash, que significa lavar, y se podría definir como el intento de engañar o lavar el cerebro a alguien.

Por lo tanto, SDG-washing se podría definir como la acción de mostrar un compromiso con los objetivos de desarrollo sostenible por parte de una empresa, mencionando sus logros pero obviando el impacto negativo que tienen respecto a otros objetivos.

Por ejemplo, una empresa se autodenomina sostenible porque está consiguiendo contaminar menos con sus procesos de fabricación, pero ofrece contratos precarios a sus trabajadores.

En resumen, el SDG-washing significa utilizar la sostenibilidad como reclamo de marketing, pero no estar realmente comprometido con ella.

Lamentablemente, este término está muy presente en el sector cosmético, ya que muchas empresas se suben al carro de la sostenibilidad porque es tendencia, pero no realizan ninguna acción para cumplir los objetivos de desarrollo sostenible.

Si vemos que una marca se define como sostenible pero no podemos encontrar más información respecto al tema, es probable que se trate de SDG-washing. Aquellas marcas realmente comprometidas cuentan con informes detallados que demuestran el impacto de sus acciones, tanto positivo como negativo. En el segundo caso, explican cómo están trabajando para mejorarlo.

Cosmética natural vs. Clean Beauty… ¿son lo mismo?

La cosmética natural y la cosmética "clean" ya no son simples tendencias, son nuevas formas de crear cosmética, y no son lo mismo. Al contrario de lo que pueda pensar mucha gente, tienen muchas diferencias y es importante saber analizar estos dos tipos de cosmética, sobre todo porque sus requisitos no están regulados por ningún organismo oficial. Son términos adoptados por las marcas y el público general para definir un tipo de producto concreto.

Las especificaciones y requisitos de cada uno están definidos por organismos privados, expertos en el sector y las propias marcas.

No se rigen por ninguna regulación ni organismo oficial en este sentido, pero sí que están reguladas como cualquier otro producto cosmético por el Reglamento 1223/20019, que garantiza que todos los productos comercializados en Europa son eficaces, de calidad y seguros para el consumidor.

Cosmética natural

Según Ecocert, un producto natural es aquel que contiene un 95% de ingredientes vegetales procedentes de la agricultura ecológica. Aunque esta definición no es oficial, por lo que realmente cualquier producto que contenga algún ingrediente de origen natural podría indicarlo en su etiqueta y no estaría incumpliendo ninguna normativa.

A grandes rasgos, la cosmética natural busca utilizar en sus formulaciones ingredientes de origen natural, mínimamente procesados y evitar los ingredientes sintéticos.

Entre los ingredientes más comunes podemos encontrar aquellos de origen vegetal, marino o incluso animal. También se utilizan habitualmente aceites esenciales.

Clean Beauty

Entendemos como "clean beauty" la cosmética que elabora formulaciones respetuosas con la piel y el medio ambiente, evitando ingredientes "polémicos" que pueden ser irritantes o contaminantes para el planeta.

Este tipo de cosmética acepta tanto ingredientes naturales como sintéticos (generalmente basados en la biotecnología), siempre que hayan sido procesados y obtenidos de una manera sostenible.

Se basa principalmente en crear productos sostenibles, aptos para pieles sensibles (sin alérgenos), utilizando activos con evidencia científica.

Principales diferencias

Cosmética natural: utiliza productos naturales, evita ingredientes sintéticos, utiliza materias primas procedentes de la agricultura y el entorno acuático, puede contener alérgenos y no siempre es sostenible. Su principal objetivo es que el producto sea lo más natural posible.

Clean Beauty: utiliza productos naturales y/o sintéticos, evita ingredientes polémicos como los parabenos, siliconas, ftalatos… o irritantes como las fragancias y los aceites esenciales, utiliza materias primas procedentes de la biotecnología y de fuentes renovables, no contiene alérgenos y busca la sostenibilidad en todos sus procesos. Su objetivo es crear productos tolerables por todas las pieles y sostenibles.

¿Cuál es mejor?

En cuanto a cuál es mejor y cuál es peor, pensamos que no hay una respuesta correcta y lo "mejor" para una persona será "peor" para otra. En cualquier caso, vemos como algo positivo la innovación y evolución en el sector cosmético y la aparición de nuevas formas de crear cosmética, ya que proporcionan un gran abanico de opciones, tanto para los consumidores como para las marcas.

6 claves para tener una marca cosmética de éxito

En un sector tan grande como el cosmético, donde podemos pensar que todo está inventado, puede resultar difícil destacar sobre la competencia y ganarse un lugar entre las marcas mejor valoradas por los consumidores.

Este sector está en constante evolución, las tendencias de hace unos años ya están completamente obsoletas y las nuevas generaciones demandan una cosmética más ética, sencilla y eficaz.

En este post queremos recopilar 6 valores y acciones imprescindibles que debe tener en cuenta una marca cosmética para llamar la atención del público, según las tendencias que hemos experimentado en los últimos años y las que están por venir en los próximos.

1. Transparencia

Si hay algo que cada vez los consumidores reclaman más, es la transparencia de las marcas en cuanto a sus ingredientes y procesos de fabricación.

Indicar el listado de ingredientes de un producto en el envase es obligatorio, pero no siempre lo podemos encontrar en la web de la marca. Cada vez más, los consumidores buscan información online sobre un producto. Si no encuentran la información que buscan, es muy probable que no compren ese producto.

Igual que los consumidores consultan las páginas web de las marcas, en muchas ocasiones se ponen en contacto directamente con ellas para resolver dudas que puedan tener. Es importante responder de una manera clara y dar una respuesta que proporcione confianza al consumidor.

2. Sostenibilidad

La cosmética sostenible es el futuro, de eso no hay ninguna duda. Las marcas poco comprometidas con el medioambiente y el bienestar social y económico reciben cada vez más críticas y pueden ver reducidas sus ventas por este motivo. El público exige un compromiso con la sostenibilidad y puede llegar a ser un factor muy importante a la hora de decidir qué producto comprar.

3. Inclusividad y ética

Igual que con la sostenibilidad, cada vez es más importante que una marca sea inclusiva con sus productos, creando cosméticos aptos para todas las razas, géneros y tipos de piel. Las marcas también deben mostrar un compromiso con los problemas sociales que vivimos actualmente, realizando acciones que puedan crear un impacto real.

4. Personalización

Ya sea mediante productos personalizados o proporcionando asesoría cosmética, la personalización es una tendencia en alza cada vez más presente en el sector cosmético.

- Muchas veces caemos en el error de comprar un producto por su fama y no por los beneficios que puede aportar a nuestra piel. No todos los productos funcionan en todas las pieles, y la decepción por haber probado un cosmético “milagroso” y que no nos hayan funcionado nos lleva a buscar una atención más personalizada para conseguir una rutina realmente eficaz para nuestra piel.

5. Simplicidad

Lejos han quedado las rutinas de 10 pasos que tanto se pusieron de moda hace unos años. La simplicidad y el minimalismo son tendencia, en parte provocado por los cambios sufridos en nuestras vidas durante el último año.

Este es un factor que va bastante unido a la sostenibilidad, ya que significa la reducción de productos en nuestras rutinas y la producción de fórmulas sencillas con pocos ingredientes.

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6. Presencia online

- Por último, es imprescindible que una marca cosmética esté presente de manera online. Actualmente las redes sociales proporcionan un alcance imposible de lograr de manera offline, hasta el punto de conseguir que prácticamente todos los clientes de una marca procedan de redes sociales como Instagram o TikTok.

CBD en cosmética: el nuevo “oro verde

El CBD o cannabidiol es una molécula presente en las semillas de la planta Cannabis Sativa, también conocida como cáñamo.

Tiene la capacidad de interactuar con el cuerpo humano a través de los receptores del sistema endocannabinoide.

Tradicionalmente, el CBD se utilizaba como suplemento alimenticio o tratamiento farmacológico para ayudar a reducir los síntomas de enfermedades inflamatorias, el dolor crónico, la ansiedad, depresión y algunas enfermedades neurológicas.

Pero en los últimos años su uso en el sector cosmético se ha visto incrementado, hasta el punto de convertirse en el nuevo ingrediente de moda.

El CBD se utiliza principalmente para el desarollo de productos para la piel y el cabello. El potencial es excelente después de los primeros estudios, mientras que nuevos estudios revelarán el alcance total de este ingrediente activo.

Si quieres saber más sobre la tendencia del CBD, haz click en la siguiente imagen y descarga nuestra presentación:

¿QUÉ ES LA COSMÉTICA SOSTENIBLE?

En los últimos años estamos viendo un auge de los términos “cosmética natural” y “cosmética sostenible”, normalmente yendo de la mano uno con el otro, pero ¿qué es la cosmética sostenible? ¿es lo mismo que la cosmética natural?

Natural no es lo mismo que sostenible

Lo primero que debemos tener claro para definir el concepto de cosmética sostenible es que no es lo mismo que cosmética natural. Veamos la definición de ambos conceptos:

Natural: según Ecocert*, un producto natural es aquel que contiene un 95% de ingredientes vegetales procedentes de agricultura ecológica.

Sostenible: según la RAE, un producto sostenible es aquel que se puede mantener durante largo tiempo sin agotar los recursos o causar grave daño al medio ambiente.

Por lo tanto, son conceptos totalmente distintos. Sí que es cierto que la cosmética natural puede ser sostenible, aunque también lo puede ser la convencional. De hecho, hay procesos de extracción de ingredientes naturales que pueden llegar a ser muy contaminantes.

Para determinar si una marca de cosmética o producto son considerados sostenibles, deberemos tener en cuenta varios conceptos dentro de la cadena de valor.

*Hay que tener en cuenta que no existe una normativa legal para regular los cosméticos naturales y los certificados como Ecocert son emitidos por entidades privadas.

Formulación del producto

La sostenibilidad comienza al principio del todo, antes de la creación y elaboración del producto.

A la hora de formularlo habrá que tener en cuenta qué materias primas escogemos, cuál es su origen, si están elaboradas con procesos sostenibles… tanto sean naturales como sintéticas.

También será recomendable apostar por fórmulas minimalistas, con activos concentrados que presenten una alta eficacia, reduciendo así la necesidad de añadir ingredientes prescindibles.

Producción

El proceso de producción es uno de los más importantes a la hora de determinar la sostenibilidad de una marca o producto, ya que es aquí donde se puede generar mayor gasto energético, contaminación o residuos.

Por lo tanto, deberemos tener en cuenta los siguientes conceptos, entre otros:

- Ahorro de agua y energía

- Contaminación

- Gestión de residuos

- Almacenamiento

- Uso de energías renovables

Packaging

No es ningún secreto que la industria cosmética genera miles de residuos plásticos cada año. El plástico suele ser el material escogido para los envases cosméticos debido a su resistencia, su facilidad para ser transportado y su precio.

Es muy importante que el envase utilizado haya sido elaborado con material reciclado, sea 100% reciclable y/o biodegradable y reutilizable.

También intentaremos reducir el uso de plástico utilizando materiales alternativos, o incluso eliminar el envase por completo en el caso de los productos sólidos.

Distribución

Igual que con el packaging, debemos cuidar que el embalaje para el transporte de los productos sea sostenible. El material utilizado también deberá ser reciclable y utilizaremos embalajes elaborados con materiales reciclados.

Otro punto importante es reducir el plástico en el embalaje. Aunque la caja sea de cartón, muchas veces los productos se protegen con grandes cantidades de plástico. Como alternativa podemos utilizar papel o materiales biodegradables.

Dentro de la distribución también encontramos el transporte. Aquí deberemos tener en cuenta la optimización de las rutas y la utilización de vehículos menos contaminantes.

Consumo

El último paso en el ciclo de vida de un producto es su consumo y post-consumo, donde la responsabilidad pasar a ser del consumidor.

El consumidor juega un papel muy importante a la hora de determinar la sostenibilidad de un producto, ya que gran parte del impacto medioambiental de un producto puede darse en su fase de consumo.

Para llevar a cabo un uso sostenible de un producto cosmético, el consumidor deberá tener en cuenta las siguientes acciones:

- Uso de agua y energía al utilizar un producto: muchas veces utilizamos más agua de la necesaria para utilizar productos cosméticos de limpieza. Un gesto tan sencillo como cerrar el agua mientras nos lavamos las manos, por ejemplo, supone un gran ahorro a largo plazo.

- Reciclaje correcto del producto y de su embalaje: de nada sirve que un producto sea reciclable si no lo reciclamos correctamente cuando vamos a deshacernos de él. Si el material no es biodegradable, es muy importante que lo tiremos al contenedor correcto.

- Consumo responsable: en los últimos años la industria cosmética ha crecido muy rápido y ha generado un consumo masivo por parte de los consumidores. Generalmente consumimos más de lo que necesitamos, por lo que deberíamos ajustar nuestro consumo a nuestras necesidades reales.

Aunque estas acciones deben llevarlas a cabo los consumidores, también es importante que las empresas les eduquen y les expliquen cómo se reciclan o reutilizan sus envases.

También existen maneras de incentivar el reciclaje, como por ejemplo regalando productos o proporcionando descuentos a los clientes que devuelvan los envases a la marca para que puedan reciclarlos o reutilizarlos.

CoQ10; energía celular para la juventud eterna

El factor ineludible de tu rutina

Seguramente habrás oído hablar de la Coenzyma Q10, también conocida como CoQ10 o Ubiquinona, pero ¿sabes lo que es y los beneficios que tiene para tu salud y tu piel?

Debido a la aparición de nuevas tendencias e ingredientes de moda como la vitamina C, el retinol o la niacinamida, la CoQ10 se ha ido quedando atrás y tiene una presencia menor en nuestras rutinas, pero esto no quiere decir que haya dejado de ser beneficiosa. De hecho, es un ingrediente que deberíamos tener muy en cuenta para conseguir una piel sana, hidratada, luminosa y un aspecto joven.

La Coenzyma Q10 se encuentra naturalmente en nuestro cuerpo, siendo responsable de la regeneración de las células y de la protección contra radicales libres. La coenzima Q10 se encuentra en la carne, el pescado y los cereales integrales. Sin embargo, la cantidad presente en estas fuentes dietéticas no es suficiente para aumentar, de manera significativa, los niveles de coenzima Q10 en tu organismo. Su principal función es actuar como antioxidante y reducir los signos de la edad. Con los años, la producción natural de CoQ10 en nuestro cuerpo se reduce, lo que provoca un envejecimiento de y que está quede más expuesta a los daños.

¿Cuáles son sus beneficios?

La CoQ10 es un potente antioxidante que ayuda a prevenir el envejecimiento de la piel y a protegerla de los daños provocados por la exposición solar. Estimula la producción de energía celular que ayuda a la piel a repararse y regenerarse, combatiendo así el estrés oxidativo.

Protege a la piel contra los radicales libres, que son moléculas inestables en nuestro cuerpo que aumentan debido a la exposición a la polución y la radiación UV, una mala nutrición o estrés, entre otros. Estos radicales libres provocan un envejecimiento prematuro de la piel, pérdida de luminosidad, aparición de manchas y flacidez. La CoQ10 estimula la producción de colágeno proporcionando elasticidad y firmeza a la piel, con el efecto luminoso, hidratado y con un tono más uniforme. Incluso la coenzima Q10 se utiliza como antiinflamatorio general, en los programas prevención de cáncer de piel, además es un tratamiento potencial parala psoriasis.

¿Cómo incorporarla a nuestra rutina?

¿Sabes que es la filosofía IN & OUT?

“Somos lo que comemos”, y lo sabemos todos, pero la pregunta es cuanto lo practicamos. Se refiere a nuestra salud y al cuerpo en general, pero que ocurre con nuestra piel La idea es llevar el ingrediente activo al cuerpo por vía oral, al mismo tiempo que se alimenta la piel con el mismo ingrediente de forma tópica. Sobre el IN & OUT hablaremos en los siguientes blogs.

Nos concentraremos como elegir esta combinación de productos ideales para nosotros. La CoQ10 se puede combinar con muchos ingredientes, especialmente ingredientes hidratantes como el ácido hialurónico y la niacinamida. Incluso se utiliza junto a otros antioxidantes como la vitamina C para potenciar sus efectos.

En cuanto al formato, podemos encontrar todo tipo de productos que contienen CoQ10; tópico: tónicos, serums, cremas hidratantes, contornos de ojos; Oral: capsules, pastillas, polvos, liquidos. Lo mas importante tener en cuenta con la CoQ10 es la penetración y absorción del CoQ10.

En cuanto hablamos sobre los productos tópicos hay una innovación muy importante en la industria de la materia prima. Trojan Q10 de INFINITEC España, es el primer sistema de administración de doble objetivo en el mundo capaz de administrar CoQ10 de manera efectiva con precisión milimétrica a las mitocondrias de fibroblastos. Primero se dirige a los fibroblastos y cuando es absorbido por los fibroblastos, Trojan 10 protege y revitaliza las mitocondrias, aumenta la síntesis de colágeno y ofrece una actividad anti-envejecimiento de 360 ° C en dosis muy bajas.

Los productos orales tienen el problema que la Coenzima Q10 muy difícil pasa la pared intestinal y alcanza el torrente sanguíneo. Hay que encontrar el producto donde el fabricante nos asegura que tiene el sistema de la absorción de la CoQ10 efectivo y seguro.

Conclusión, hay que investigar bien que hay en el mercado de los productos, examinar bien cada producto y saber exactamente que necesita nuestra piel.

Agrosingularity & Atanor: CON GANAS DE ROMPER FRONTERAS

La estadística en blanco y negro a menudo sorprende. En el sector de la agricultura no es diferente. Es la industria responsable del 15 % de la emisión GEI, y lo mas increíble es que el 39 % de los alimentos frescos forman parte de este residuo. Se tiran en España anualmente 1,3 millones de toneladas entre frutas y verduras.

Como en Atanor siempre buscamos las soluciones efectivas y sostenibles, hemos encontrado la marca que satisface nuestros criterios mas exigentes. Os presentamos el Agrosingularity.

Agrosingularity es la empresa que nació con la misión de ser la primera plataforma de producción de materias primas e ingredientes basadas en subproductos alimentarios. Contribuyendo asi al desarrollo de la economía circular, y creando riqueza en toda la cadena de valor.
Gracias a la producción de todos sus ingredientes de manera local, concentrado en Navarra y en la Región de Murcia, esta empresa adquiere un valor diferencial con respecto a la competencia. Estas materias primas trabajadas por Agrosingularity son reutilizadas tanto en la industria alimentaria, como en la farmacéutica y en la cosmética.

Agrosingularity certifica a sus clientes con AS SAFE, el certificado privado por el cual la empresa esta 100% comprometida en la lucha contra la perdida alimentaria y la producción sostenible de alimentos. Mide a cada paso su huella de carbono.

Entre otros productos y extractos destacamos los siguientes: Extracto de alcachofa en polvo

Tallo de brócoli en polvo

Calabaza en polvo

Kale en polvo

Remolacha en polvo

Tomate en polvo

Espinaca en polvo

Naranja en polvo

Ajo en polvo

Y otros…
Vivimos en la época cuando la tecnología se reinventa imparable y la sostenibilidad se ha convertido en el reto del siglo XXI. Hoy en día estamos siendo testigos de la impresión 3D de la comida, pero la sostenibilidad de la cadena de producción alimentaria pasa por ser eficientes con todos los alimentos que se producen y Agrosingularity lo hace con éxito.

Atanor se propuso el próximo reto, expandir la cadena y actuar de manera innovadora en la simbiosis de la industria alimentaria con la farmacéutica y cosmética.

Estamos orgullosos de la colaboración con Agrosingularity y con ganas de romper fronteras.

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